Países masivamente vacunados en 2021 presentan mayor mortalidad y contagios por COVID-19 que en todo 2020

La revisión de los principales países que han adoptado una vacunación masiva y apresurada muestra que en poblaciones reales, la vacunación generalizada se comporta más como un acelerador de la epidemia y de la mortalidad que como una prevención de la misma. En todos los países masivamente vacunados, la mortalidad registrada durante los dos meses posteriores a la vacunación es igual o superior a la de todo 2020. Los estudios transparentes son fundamentales para comprender el mecanismo de estos agravamientos transitorios de la epidemia tras la vacunación y para deducir posibles medidas preventivas, si se produce un nuevo brote. Sobre todo porque el futuro, después de esta hecatombe de vacunas, sigue siendo muy incierto. Los líderes que han violado las bases de la medicina y la democracia al imponer la vacunación expresa sin respetar los procedimientos habituales para la seguridad y efectividad de los medicamentos puestos en el mercado, todos se encuentran prometiendo a sus poblaciones un tratamiento temprano para futuras oleadas, demostrando así, como Boris Johnson, que ya no creen en la vacunación que han impuesto.

Ex director de Pfizer se revela contra uso anti-ético de «vacunas» y manipulación con la pandemia de COVID-19

“En el Reino Unido, está muy claro que las autoridades están empeñadas en un rumbo que dará como resultado la administración de ‘vacunas’ a la mayor cantidad posible de población. Esto es una locura, porque incluso si estos argumentos fueran legítimos, la protección solo es necesaria para aquellos con un riesgo notablemente elevado de muerte por el virus. En esas personas, incluso podría haber un argumento de que no vale la pena correr los riesgos de una vacuna experimental [y no vacunarse]»