De los 700 médicos que respondieron a una encuesta en Internet de la Asociación de Médicos y Cirujanos Estadounidenses (AAPS), casi el 60 por ciento dijo que no estaban “completamente vacunados” contra el COVID. Esto contrasta con la afirmación de la Asociación Médica Estadounidense de que el 96 por ciento de los médicos en ejercicio están completamente vacunados, basandose en sólo 300 encuestados.

Hace casi tres meses, advertimos que el país con la más alta tasa de vacunación de sur-américa estaba siendo el país con mayor crecimiento de casos de COVID-19 en nuestra región, me refiero a Chile. En aquel momento los creyentes fieles en el sacrosanto pontificado de la OMS, nos respondieron que eso sucedía porque Chile es un pais de idiotas que salieron sin mascarillas después de vacunarse pero que vieramos el sagrado ejemplo de Israel, un super pais con una super raza que ya estaba (en aquel momento) a punto de terminar de vacunar a todos y acabar con el COVID gracias a las super seguras y eficaces vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca (las otras, hechas por rusos o chinos no cuentan, para este tipo de personas).

El truco está en esperar muchos más ciclos para ver si la señal cruza el umbral y decir que ha habido un positivo. Esencialmente, los laboratorios estaban ejecutando tantos ciclos como fuera necesario para lograr un resultado positivo, a pesar de que los expertos advirtieron que esto no tenía sentido. Incluso, el propio Anthony Fauci dijo que algo más de 35 ciclos no tiene sentido. Sin embargo, a lo largo de la pandemia, los valores de CT superiores a 35 han sido la norma, y ​​los laboratorios de todo el mundo han entrado a esperar incluso hasta los 40 ciclos para poder asi tener más casos positivos dado que con los escasisimos casos positivos que se venian presentando era absolutamente injustificable la declaración de una pandemia y la necesidad de clausurar la economía mundial.

l premio Nobel de medicina Luc Montaigner afirmó esta semana que las vacunas son las causantes de las llamadas nuevas cepas y presuntas mutaciones del virus Sars-Cov-2, algo que era predecible y que es un efecto ampliamente conocido dentro de la virologia, en el mundo, al que se le denomina: mejora de enfermedad dependiente de anticuerpos (ADE). Sin embargo, a pesar de que esto es ampliamente conocido y había sido advertido, ha sido flagrantemente ignorado por los grandes medios de desinformación, por los gremios médicos oficiales y por las trasnacionales farmaceuticas. En este sentido, en Agosto de 2020, se publicó un curioso artículo cientifico en la prestigiosa REVISTA NATURE, titulado: Una perspectiva sobre la potenciación de la mejora de enfermdad dependiente de anticuerpos del SARS-CoV-2. Este tema ha sido descaradamente evadido por las grandes farmaceuticas, por la Organización Mundial de la Salud y por la mayoría de gobiernos del mundo pero ¿Por qué? ¿Que es eso de “la mejora de la enfermedad dependiente de anticuerpos (ADE)?

Hemos visto 100 pérdidas de embarazos reportadas en VAERS hasta el 9 de abril. Y ha habido [también] informes de espermatogénesis alterada y hallazgos placentarios de los modelos animales con infección natural, vacunados y con knockout de sincitina que tienen patología placentaria similar, lo que implica un papel mediado por sincitina en estos resultados.