Las tensiones entre los dos países miembros de la OTAN se intensificaron a principios de agosto luego de que Turquía enviara un buque de investigación sísmica y dos barcos de apoyo para realizar una exploración en aguas en disputa. Atenas calificó esa acción de ilegal. Luego Grecia firmó un acuerdo con Egipto de delimitación de fronteras marítimas —que Ankara calificó de ilícito y no válido— y organizó unas maniobras militares junto con Chipre, Italia y Francia.

La misión de Irán ante la ONU emitió una declaración en la que señala que la posición del Consejo de Seguridad indica una vez más que tan aislado está Estados Unidos con relación a Irán. “La posición de Irán con respecto al intento de Estados Unidos es también bastante claro”, dijo. La carta de Estados Unidos, “incluidas todas las referencias que contiene, son nulas e inválidas, no tienen ningún asidero legal ni efecto legal y son por lo tanto totalmente inadmisibles”.