Un equipo de más de 1.000 abogados y más de 10.000 expertos médicos, dirigido por el Dr. Reiner Fuellmich, ha iniciado un proceso judicial por crímenes contra la humanidad contra los CDC, la OMS y el Grupo de Davos. Fuellmich y su equipo presentan como fraude las pruebas PCR incorrectas, y las muertes por comorbilidades etiquetadas como ‘muertes por Covid’. La prueba PCR no fue diseñada para detectar patógenos y es 100% inexacta a los 35 ciclos. Todas las pruebas de PCR supervisadas por el CDC se fijan en 37 a 45 ciclos. El CDC reconoce que las pruebas de más de 28 ciclos no permiten un resultado positivo fiable. Esto invalida más del 90% de los supuestos casos/”infecciones” de Covid detectados por el uso de esta prueba inadecuada. Además de las pruebas incorrectas y los certificados de defunción fraudulentos, la propia vacuna “experimental” viola el artículo 32 de la Convención de Ginebra. Más recientemente, en una entrevista con el Dr. Fuellmich se acusa al director de la OMS, Tedros Adhanom, al Dr. Christan Drosten, jefe de virología del Hospital Charité de Berlín, al Dr. Lothar Wieler, jefe del RKI, y a su homólogo Antony Fauci del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, de engañar a los gobiernos de todo el mundo.

Contrario a lo que pretenden hacer ver los grandes medios de desinformación global, los datos concretos de la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) evidencian que las zonas del mundo donde el COVID-19 ha producido una mayor cantidad de muertes por habitantes son Europa, Estados Unidos y Brasil. Con excepción de este último país, las dos regiones más ricas y “desarrolladas” del planeta tierra (Europa y Estados Unidos) son las regiones donde las tasas de muertes por cada 100 mil habitantes son notablemente superiores a las del resto del mundo. La media ponderada de muertes por cada 100 mil habitantes, en Estados Unidos y Europa (el “occidente desarrollado”) es de 143 personas muertas con COVID-19 por cada 100 mil habitantes, mientras que en las regiones más pobres de Asia y Africa, esta tasa es de 12 y 9 personas, respectivamente.

Los CDC inflaron ilegalmente la cifra de víctimas mortales por COVID en un 1.600 por ciento mientras se desarrollaban las elecciones presidenciales de 2020, según un estudio publicado por la Iniciativa de Salud Pública del Instituto para el Conocimiento Puro y Aplicado. El estudio, «COVID-19 Data Collection, Comorbidity & Federal Law: Una retrospectiva histórica», fue elaborado por Henry Ealy, Michael McEvoy, Daniel Chong, John Nowicki , Monica Sava, Sandeep Gupta, David White, James Jordan , Daniel Simon y Paul Anderson.

Al mandar al cierre forzado y totalitario de las actividades económicas de los pequeños y medianos empresarios y comerciantes la mayoría de los paises no estaban “siguiendo la ciencia”, la cienca no ha dicho que se hagan cuarentenas masivas. La conclusión más lógica que se puede sacar es que el virus ha sido exagerado para que las grandes empresas puedan tragarse la mayor cantidad posible de pequeñas empresas y para que la clase dominante pueda avanzar con su cuarta revolución industrial o “gran reinicio” a un ritmo rápido.