La misión de Irán ante la ONU emitió una declaración en la que señala que la posición del Consejo de Seguridad indica una vez más que tan aislado está Estados Unidos con relación a Irán. “La posición de Irán con respecto al intento de Estados Unidos es también bastante claro”, dijo. La carta de Estados Unidos, “incluidas todas las referencias que contiene, son nulas e inválidas, no tienen ningún asidero legal ni efecto legal y son por lo tanto totalmente inadmisibles”.

Diversas personalidades de varios países de Iberoamérica, entre ellos ex jefes de Estado, funcionarios de gobierno tanto retirados como en funciones, así como dirigentes institucionales, se han manifestado en contra de del hecho de que el gobierno de Trump ha postulado a un ciudadano estadounidense (el el director de la sección del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone) como próximo presidente del banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El quiebre financiero de los Estados Unidos no es ya un tema de especulación ni de teorías de conspiración, sino que es un hecho consumado cuyo desenlace en los próximos años o, incluso, meses traerá graves consecuencias a la economía global. La crisis global actual tiene que verse en conjunto: la crisis financiera, el colapso económico, la pandemia, el peligro de guerra, que son cosas que no se pueden resolver a nivel regional, ni tomando un problema a la vez. Ante esta realidad, como podría suceder en una partida de dominó perdida en la que uno de los jugadores tumba la mesa barriendo las piezas para no afrontar la vergonzosa derrota, parece haber un sector del estado profundo de EE. UU buscando evitar la deshonrosa quiebra a través de una guerra total abierta y nuclear contra su rival económico, la república popular China.

Ante la vergüenza de su error y los reclamos de EE.UU y la evidente distancia creciente con el “Grupo de Lima”, a Juan Guaidó no le queda otra que hacer un esfuerzo final, regresando a Venezuela. Es la última jugada de provocación de Guaidó. Ante una previsible y obvia detención de Guaidó por sublevación, insurrección, traición a la patria y muchos otros posibles cargos que se le pueden imputar, la jugada es ahora usar su detención para provocar el quiebre en la FANB. Aprovechar el asueto de carnaval para movilizar a la gente y provocar un caos, un carnaval rojo que de a Estados Unidos la excusa definitiva.