La Asociación de Abogados de la India ha emprendido acciones legales contra la científica en jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Dra. Soumya Swaminathan, por su presunta difusión de desinformación sobre la efectividad del uso de ivermectina para tratar el COVID-19. La asociación envió un aviso legal a Swaminathan el 25 de mayo, alegando que ella estaba “difundiendo desinformación y desorientando a la gente de la India, con la finalidad de cumplir con su agenda [en la OMS]” y que las acciones legales contra la alta funcionaria de la OMS buscan evitar que esta cientifica siga causando “más daño” con su campaña de desinformación en contra de la Ivermectina.

El Dr. Vikas Sukhatme y Vidula Sukhatme, dos académicos y profesionales médicos estadounidenses, sugieren el uso de ivermectina: “Es probable que la implementación de estos medicamentos en la India reduzca rápidamente el número de pacientes con COVID-19, reduzca el número que requiera hospitalización, oxígeno suplementario y cuidados intensivos y mejore los resultados en los pacientes hospitalizados”

Los casos de coronavirus están cayendo en picado en India gracias a los nuevos protocolos del gobierno que promueven el uso de la ivermectina y la hidroxicloroquina como tratamiento preventivo, masivo, entre toda su población. Por supuesto, la OMS y las empresas farmacéuticas, en defensa de sus intereses económicos en la implantación masiva de vacunas, han reaccionado en contra de esta medida efectiva del gobierno Indio. Ni a la OMS ni las Farmaceuticas parece importarles que con esta medida preventiva se están salvando vidas, lo único importante para ellos es la implantación masiva de un sistema de vacunación obligatoria que llene sus arcas financieras.

La publicación titulada “Chemical characterization of essential oil of Artemisia herba-alba asso and his possible potential against covid-19” del JOURNAL OF ANALYTICAL SCIENCES AND APPLIED BIOTECHNOLOGY asegura que el isotimol (Carvativir) es un inhibidor funcional de la actividad ACE2, lo que sugiere que los componentes del aceite esencial pueden usarse como inhibidores potenciales del ACE2 del receptor SARS-CoV-2.