Hace casi tres meses, advertimos que el país con la más alta tasa de vacunación de sur-américa estaba siendo el país con mayor crecimiento de casos de COVID-19 en nuestra región, me refiero a Chile. En aquel momento los creyentes fieles en el sacrosanto pontificado de la OMS, nos respondieron que eso sucedía porque Chile es un pais de idiotas que salieron sin mascarillas después de vacunarse pero que vieramos el sagrado ejemplo de Israel, un super pais con una super raza que ya estaba (en aquel momento) a punto de terminar de vacunar a todos y acabar con el COVID gracias a las super seguras y eficaces vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca (las otras, hechas por rusos o chinos no cuentan, para este tipo de personas).