Los equipos técnicos venezolanos se encargan de mantener estas aeronaves operativas, pese al embargo tecnológico y armamentístico impuesto por EEUU desde la llegada de Hugo Chávez al poder. Actualmente, la Aviación Militar Bolivariana está compuesta principalmente por los cazas Su-30MK2 de fabricación rusa, que la convierten en una de las Fuerzas Aéreas más fuertes de la región.