En definitiva, el abordaje de la “pandemia” de COVID-19 a través de confinamientos forzados y cierres masivos de las pequeñas y medianas empresas, con un enfoque “médico” basado únicamente en vacunas de ARN mensajero para la edición genética como única solución o panacea, sin considerar tratamientos terapéuticos convencionales que fácilmente mejorarían la condición de los enfermos, es una prueba de este tipo de edictos de fe de la nueva religión cientificista que sustenta la superestructura de poder de la aristocracia digital-financiera, y ya veremos por qué.

Como todos los buenos locos, los bancos y los comerciantes financieros, incapaces de asumir ninguna responsabilidad por sus propias acciones y de adherirse fielmente a su engreída retórica antigubernamental, culparon escandalosamente a los gobiernos de la crisis que habían causado. Se salieron con la suya. Casi ningún financiero fue a la cárcel y continuaron con su libertinaje del sistema