Un nuevo estudio cientifico próximo a ser publicado por la Clínica Cleveland encontró que las personas que ya han pasado una infección con el SARS-CoV-2 tienen menos probabilidades de ser reinfectadas que las personas completamente vacunadas con las inoculaciones experimentales que están siendo aplicadas masivamente a nivel mundial. La Clínica Cleveland realizó éste estudio sobre la efectividad de la vacuna COVID-19 entre personas con antecedentes de infección previa por SARS-CoV-2 y aquellas que no la tienen. El propósito del estudio fue evaluar la necesidad de la vacuna COVID en personas previamente infectadas con SARS-CoV-2, los

Cuando el periodista estadounidense Tucker Carlson llamó la atención sobre los informes acumulados en VAERS, el Washington Post, Forbes y la mayoría de los otros agentes de desinformación, y menospreciadores de la verdad y los hechos cientificos reales, no mencionaron su referencia explícita a un grupo de investigadores de Harvard que demostraron de manera concluyente que la tasa de detección de muertes y efectos adversos recogidos en VAERS es impresionante. La conclusión del periodista Carlson, de que nadie sabe realmente la cantidad real de personas que murieron después de que la vacunación contra Covid, fue atacada con frivolidad por los cínicos propagandistas de los Mass Media de Estados Unidos.

El senador Rand Paul, que ha desafiado constantemente las declaraciones contradictorias y poco científicas del Dr. Antony Fauci, además de señalar la participación de Fauci en la obtención de fondos para la investigación de ganancia de funcion con coronavirus en el Instituto de Virología de Wuhan, apareció reivindicado en una entrevista el jueves luego de las inquietantes revelaciones de los correos electrónicos publicados, que el senador Rand Paul instó a que sean el último clavo en el ataúd del nefasto Dr. Fauci. Hablando con Laura Ingraham, Paul afirmó que “Los correos electrónicos pintan una imagen inquietante, una imagen inquietante del Dr. Fauci quien desde el principio ha estado preocupado por haber estado financiando la investigación de la ganancia de función en el Instituto de Virologia de Wuhan algo que hasta el día de hoy no ha admitido”.

Esta frase “confíe en los expertos” ahora se está viendo muy cuestionada en los Estados Unidos. Las contradicciones y tribulaciones que está pasando la población con el COVID-19 en Estados Unidos han asestado un golpe irreparable a la credibilidad de la clase dominante y la apelación implícita a su autoridad como un círculo de expertos altamente capaces (ya eso no se lo cree nadie). Ninguna persona ejemplifica esto más que el Dr. Anthony Fauci, quien ha alcanzado el estatus de celebridad durante la pandemia como el inmunólogo más importante del país y el portavoz progresista de nuestra respuesta de política pública. Sin embargo, como Steve Deace y Todd Erzen detallan en su nuevo libro, “Faucian Bargain: The Most Powerful and Dangerous Bureaucrat in American History” [“El regateo fauciano: el burócrata más poderoso y peligroso de la historia de Estados Unidos”], Fauci se ha contradicho repetidamente a lo largo de la pandemia, hablando sobre lo que la “ciencia” exige en un momento dado mientras está siempre a favor de una política exageradamente draconiana.

Los eminentes virólogos Angus Dalgleish y Birger Sørensen afirman haber encontrado en las muestras de COVID-19 “huellas de manipulación” que solo podrían haber surgido de la modificación de un virus en un laboratorio. Estos resultados están contenidos en un explosivo artículo de 22 páginas que será próximamente publicado en la prestigiosa revista cientifica británica “Quarterly Review of Biophysics Discovery”. Los investigadores concluyen que “el SARS-Cov-2 no tiene un ancestro natural creíble” y que “está más allá de toda duda razonable que el virus se creó mediante manipulación de laboratorio”.