Cuando el periodista estadounidense Tucker Carlson llamó la atención sobre los informes acumulados en VAERS, el Washington Post, Forbes y la mayoría de los otros agentes de desinformación, y menospreciadores de la verdad y los hechos cientificos reales, no mencionaron su referencia explícita a un grupo de investigadores de Harvard que demostraron de manera concluyente que la tasa de detección de muertes y efectos adversos recogidos en VAERS es impresionante. La conclusión del periodista Carlson, de que nadie sabe realmente la cantidad real de personas que murieron después de que la vacunación contra Covid, fue atacada con frivolidad por los cínicos propagandistas de los Mass Media de Estados Unidos.