Contrario a lo que pretenden hacer ver los grandes medios de desinformación global, los datos concretos de la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) evidencian que las zonas del mundo donde el COVID-19 ha producido una mayor cantidad de muertes por habitantes son Europa, Estados Unidos y Brasil. Con excepción de este último país, las dos regiones más ricas y “desarrolladas” del planeta tierra (Europa y Estados Unidos) son las regiones donde las tasas de muertes por cada 100 mil habitantes son notablemente superiores a las del resto del mundo. La media ponderada de muertes por cada 100 mil habitantes, en Estados Unidos y Europa (el “occidente desarrollado”) es de 143 personas muertas con COVID-19 por cada 100 mil habitantes, mientras que en las regiones más pobres de Asia y Africa, esta tasa es de 12 y 9 personas, respectivamente.

La publicación titulada “Chemical characterization of essential oil of Artemisia herba-alba asso and his possible potential against covid-19” del JOURNAL OF ANALYTICAL SCIENCES AND APPLIED BIOTECHNOLOGY asegura que el isotimol (Carvativir) es un inhibidor funcional de la actividad ACE2, lo que sugiere que los componentes del aceite esencial pueden usarse como inhibidores potenciales del ACE2 del receptor SARS-CoV-2.