Los eminentes virólogos Angus Dalgleish y Birger Sørensen afirman haber encontrado en las muestras de COVID-19 “huellas de manipulación” que solo podrían haber surgido de la modificación de un virus en un laboratorio. Estos resultados están contenidos en un explosivo artículo de 22 páginas que será próximamente publicado en la prestigiosa revista cientifica británica “Quarterly Review of Biophysics Discovery”. Los investigadores concluyen que “el SARS-Cov-2 no tiene un ancestro natural creíble” y que “está más allá de toda duda razonable que el virus se creó mediante manipulación de laboratorio”.

En los países pobres, como Venezuela, el COVID no mata por su virulencia, mata por la pobreza de grandísimas porciones de la población despreciadas por unas clases dominantes, tanto del gobierno como de la oposición pro-bloqueo, que son tan miserables que roban el derecho a la vida privatizando el acceso a los medicamentos a unos costos claramente inaccesibles para el 90% de los venezolanos. En los países ricos, el COVID no mata por su virulencia, mata por la enorme ambición de las clases dominantes asociadas a intereses farmacéuticos trasnacionales que pugnan por centralizar el debate en las vacunas para obtener enormes ganancias y no hablan del tratamiento efectivo para las personas que hoy realmente están sufriendo esta enfermedad, perfectamente curable. Este tema del COVID ha demostrado que así en el mundo entero como en Venezuela, las clases dominantes sienten un profundo desprecio por la vida de los trabajadores, ciudadanos comunes y pobres de sus respectivos países. Este mundo no puede seguir este rumbo de indolencia y autodestrucción, Venezuela no puede seguir escuchando los debates estúpidos del gobierno y la oposición bloqueadora, golpista y favorable a estas sanciones genocidas, basta de esta polarización absurda. Hay que buscar un tercer camino mas sensato, mas humanista, mas solidario, honesto y responsable. ¡TENEMOS QUE CAMBIAR!

Debido a la ivermectina, dice Capuzzo, hay “cientos de miles, en realidad millones, de personas en todo el mundo, desde Uttar Pradesh en la India hasta Perú y Brasil, que viven y no mueren”. Sin embargo, los medios de comunicación han hecho todo lo posible para “desacreditar” la noción de que la ivermectina puede servir como un tratamiento

Makary criticó a “los CDC que son los políticos más lentos y reaccionarios de la historia de Estados Unidos” por no comunicar claramente los hechos científicos sobre la inmunidad natural en comparación con el tipo de inmunidad desarrollada a través de las vacunas. “Por favor, ignore la guía de los CDC” , instó, y agregó “Viva una vida normal, a menos que no esté vacunado o no haya pasado ya la enfermedad, en cuyo caso debe tener el cuidado normal”