Tras la petición de un ciudadano, un tribunal de Lisboa se vio obligado a proporcionar datos verificados de mortalidad por COVID-19. Según el fallo, la cantidad de muertes verificadas por COVID-19 desde enero de 2020 hasta abril de 2021 es solo 152 personas y no alrededor de 17,000 personas como afirman los ministerios del gobierno portugues. Aunque la prueba de PCR fue positiva, en todos los casos, el resto de personas murieron por diversas razones que no se pueden atribuir al COVID-19 .

La ley se encuentra actualmente en el nivel de propuesta, pero elevaría los asuntos de salud pública al nivel de ‘seguridad nacional’, como explica El País: “Toda persona mayor de edad debe ser obligada a cumplir con las ‘obligaciones personales’ exigidas por las autoridades competentes, siguiendo las directrices del Consejo de Seguridad Nacional, cuando se declare un estado de crisis en España. En este caso, todos los ciudadanos sin excepción deberán cumplir con las órdenes e instrucciones emitidas por las autoridades “. Esto suena lo suficientemente vago como para sugerir, literalmente, que nada estaría prohibido en términos del alcance masivo legalmente consagrado de las autoridades estatales en la vida personal de las personas sobre las meras bases de una crisis nacional. Y, además, hay poco o nada que establezca un umbral claro para lo que legalmente constituiría tal crisis.

Hace casi tres meses, advertimos que el país con la más alta tasa de vacunación de sur-américa estaba siendo el país con mayor crecimiento de casos de COVID-19 en nuestra región, me refiero a Chile. En aquel momento los creyentes fieles en el sacrosanto pontificado de la OMS, nos respondieron que eso sucedía porque Chile es un pais de idiotas que salieron sin mascarillas después de vacunarse pero que vieramos el sagrado ejemplo de Israel, un super pais con una super raza que ya estaba (en aquel momento) a punto de terminar de vacunar a todos y acabar con el COVID gracias a las super seguras y eficaces vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca (las otras, hechas por rusos o chinos no cuentan, para este tipo de personas).

Un brote de la variante Delta en Israel se ha extendido a muchas personas vacunadas, y aproximadamente la mitad de los adultos infectados ya habian sido completamente inoculados con la vacuna experimental de la trasnacional farmacologica Pfizer. Mientras tanto, a pesar de los esfuerzos de Israel para intentar suprimir la variante, se han detectado más casos de Delta en todo el país, lo que obliga a las autoridades de salud pública de Israel a considerar retornar a las medidas más drásticas de algunos meses atrás.