El inicio de las jornadas intensivas de inoculación de las 2das dósis de las vacunas experimentales de COVID-19 se da alrededor de la 2da semana de julio, en una segunda oleada, luego hasta 4ta semana de agosto, en una tercera oelada. Es entonces, a partir de este momento cuando esperaríamos haber tenido una progresiva reducción en los contagios debido a un bloqueo inmunitario de grupo inducido por las vacunas en la población de la región central, sin embargo, los datos demuestran claramente que no ha sido así. Entre la tercera semana de Agosto y la segunda semana de Octubre, la cantidad de contagios en la región central de Venezuela se multiplicó por 5, lo que representa un incremento del 495%.

Lo que está sucediendo es terriblemente similar a la propaganda nazi temprana que se refería a los «judíos inmundos» como propagadores de enfermedades y suscitaba el miedo y el odio irracionales de millones de personas en la sociedad alemana. Era un mensaje del gobierno utilizado para justificar poner en cuarentena a un pueblo, matarlo de hambre y luego aniquilarlo. «Miren, la única pandemia que tenemos son los no vacunados, y están matando gente», dijo Joe Biden a los periodistas.

Cuando el periodista estadounidense Tucker Carlson llamó la atención sobre los informes acumulados en VAERS, el Washington Post, Forbes y la mayoría de los otros agentes de desinformación, y menospreciadores de la verdad y los hechos cientificos reales, no mencionaron su referencia explícita a un grupo de investigadores de Harvard que demostraron de manera concluyente que la tasa de detección de muertes y efectos adversos recogidos en VAERS es impresionante. La conclusión del periodista Carlson, de que nadie sabe realmente la cantidad real de personas que murieron después de que la vacunación contra Covid, fue atacada con frivolidad por los cínicos propagandistas de los Mass Media de Estados Unidos.

Bill Gates: Despues de invertir en vacunas ahora va por los nuevos reactores nucleares

El filántropo multimillonario Bill Gates presenta la inversión en tecnología nuclear como un medio para combatir el calentamiento global y las emisiones de CO2. Qué absurdo. El proyecto de Bill Gates está generosamente financiado por el Departamento de Energía de EE. UU. No nos hagamos ilusiones, el llamado uso civil de la tecnología nuclear no contribuye a la “energía limpia”. Además, el desarrollo de reactores “avanzados” (para usos civiles) está relacionado (indirectamente) con el programa de armas nucleares de la administración Biden.

La revisión de los principales países que han adoptado una vacunación masiva y apresurada muestra que en poblaciones reales, la vacunación generalizada se comporta más como un acelerador de la epidemia y de la mortalidad que como una prevención de la misma. En todos los países masivamente vacunados, la mortalidad registrada durante los dos meses posteriores a la vacunación es igual o superior a la de todo 2020. Los estudios transparentes son fundamentales para comprender el mecanismo de estos agravamientos transitorios de la epidemia tras la vacunación y para deducir posibles medidas preventivas, si se produce un nuevo brote. Sobre todo porque el futuro, después de esta hecatombe de vacunas, sigue siendo muy incierto. Los líderes que han violado las bases de la medicina y la democracia al imponer la vacunación expresa sin respetar los procedimientos habituales para la seguridad y efectividad de los medicamentos puestos en el mercado, todos se encuentran prometiendo a sus poblaciones un tratamiento temprano para futuras oleadas, demostrando así, como Boris Johnson, que ya no creen en la vacunación que han impuesto.