Una nueva investigación muestra que la proteína de pico (“Spike”) del coronavirus, que está contenida en las vacunas contra el COVID-19, ingresa inesperadamente al torrente sanguíneo, lo que es una explicación plausible para los miles de efectos secundarios reportados, tanto en Europa como en Estados Unidos, desde coágulos sanguíneos y enfermedades cardíacas hasta el daño cerebral y problemas reproductivos dijo Byram Bridle quien es inmunólogo viral y profesor asociado de la Universidad de Guelph, Ontario. Esto lo dijo en una entrevista con Alex Pierson el jueves pasado, en la que advirtió a los oyentes que su mensaje era “aterrador”. “Cometimos un gran error. No nos dimos cuenta hasta ahora”. dijo Bridle.

En lo que va del año 2021 han muerto alrededor de 11.800 personas entre Estados Unidos y Europa como consecuencia de las vacunas experimentales genicas contra el COVID-19, como las de Moderna, Pfizer, AstraZeneca y Johnson & Johnson. Los datos son reales y estan basados en las estadisticas gubernamentales oficiales de VAERS en Estados Unidos y de EudraVigilance en Europa, que son las agencias oficialmente dedicadas a la recopilación de evidencias de efectos adversos de vacunas y medicamentos en estas dos regiones. Todos los datos y afirmaciones que se muestran en éste artículo están sustentados en articulos cientificos publicados y revisados por pares y en datos oficiales de los gobiernos estadounidense y europeo. La verdad está ahi, disponible para todos, pero no esperémos que sean los medios de comunicación global, lo gobernantes temerosos de represalias del gran capital, quienes nos las traigan frente a nuestros ojos porque no lo harán ni lo han hecho nunca. He puesto los enlaces de todas las afirmaciones mas polémicas para que usted mismo pueda comprobar la veracidad de lo que aqui se dice.

Como era de esperar cuando las nuevas “vacunas” experimentales que no están aprobadas por la FDA y reciben autorización de uso de emergencia para combatir una “pandemia” que ahora tiene más de un año, las muertes reportadas después de las inyecciones de estas vacunas se han disparado en la población de los EE. UU. en más del 6000% al final del primer trimestre de 2021, en comparación con las muertes registradas después de las vacunas aprobadas por la FDA a finales del primer trimestre de 2020.

Chile registró un promedio de 377 nuevas infecciones por un millón de habitantes el jueves aún a pesar de haber distribuido 67 dosis de vacunas por cada 100 personas, el equivalente a que el 40 por ciento de la población haya recibido al menos una dosis de vacuna y el 27 por ciento haya sido completamente vacunada. Es decir, con un 40% de la población habiendo recibido al menos una dosis de la vacuna, Chile ha aumentado la cantidad de nuevos contagios en un 300%.

“En el Reino Unido, está muy claro que las autoridades están empeñadas en un rumbo que dará como resultado la administración de ‘vacunas’ a la mayor cantidad posible de población. Esto es una locura, porque incluso si estos argumentos fueran legítimos, la protección solo es necesaria para aquellos con un riesgo notablemente elevado de muerte por el virus. En esas personas, incluso podría haber un argumento de que no vale la pena correr los riesgos de una vacuna experimental [y no vacunarse]”