Un equipo de más de 1.000 abogados y más de 10.000 expertos médicos, dirigido por el Dr. Reiner Fuellmich, ha iniciado un proceso judicial por crímenes contra la humanidad contra los CDC, la OMS y el Grupo de Davos. Fuellmich y su equipo presentan como fraude las pruebas PCR incorrectas, y las muertes por comorbilidades etiquetadas como ‘muertes por Covid’. La prueba PCR no fue diseñada para detectar patógenos y es 100% inexacta a los 35 ciclos. Todas las pruebas de PCR supervisadas por el CDC se fijan en 37 a 45 ciclos. El CDC reconoce que las pruebas de más de 28 ciclos no permiten un resultado positivo fiable. Esto invalida más del 90% de los supuestos casos/”infecciones” de Covid detectados por el uso de esta prueba inadecuada. Además de las pruebas incorrectas y los certificados de defunción fraudulentos, la propia vacuna “experimental” viola el artículo 32 de la Convención de Ginebra. Más recientemente, en una entrevista con el Dr. Fuellmich se acusa al director de la OMS, Tedros Adhanom, al Dr. Christan Drosten, jefe de virología del Hospital Charité de Berlín, al Dr. Lothar Wieler, jefe del RKI, y a su homólogo Antony Fauci del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, de engañar a los gobiernos de todo el mundo.

Dos recientes estudios cientificos encontraron que una iniciativa de la Ciudad de México para recetar ivermectina a pacientes con COVID-19 resultó en una caída en las hospitalizaciones y muertes hasta en un 76%, luego de implementar el uso de Ivermectina. La población metropolitana de la ciudad es de 22 millones de personas, más de la mitad del total de toda la población de Venezuela.

Una nueva investigación muestra que la proteína de pico (“Spike”) del coronavirus, que está contenida en las vacunas contra el COVID-19, ingresa inesperadamente al torrente sanguíneo, lo que es una explicación plausible para los miles de efectos secundarios reportados, tanto en Europa como en Estados Unidos, desde coágulos sanguíneos y enfermedades cardíacas hasta el daño cerebral y problemas reproductivos dijo Byram Bridle quien es inmunólogo viral y profesor asociado de la Universidad de Guelph, Ontario. Esto lo dijo en una entrevista con Alex Pierson el jueves pasado, en la que advirtió a los oyentes que su mensaje era “aterrador”. “Cometimos un gran error. No nos dimos cuenta hasta ahora”. dijo Bridle.

Según este informe, hasta el 8 de mayo de 2021 se habían registrado 10.570 muertes y 405.259 evidencias de efectos secundarios luego de una inoculación de alguna de las cuatro vacunas experimentales de COVID-19 : COVID-19 mRNA VACCINE de MODERNA (CX-024414); VACUNA DE ARNm COVID-19 de PFIZER-BIONTECH; VACUNA COVID-19 de ASTRAZENECA (CHADOX1 NCOV-19); y la VACUNA COVID-19 Janssen de Johnson & Johnson (AD26.COV2.S).