El Partido Demócrata se ha convertido en el partido de la guerra, mientras que los últimos 4 años de gobierno de Trump son los primeros en 70 años, en los que Estados Unidos no ha iniciado ninguna nueva guerra en el mundo. Si se permite que Biden se robe la elección, Estados Unidos estaría de nuevo en guerra, no solo en guerras de “cambio de régimen” como las de Bush y Obama, sino que se haría posible una guerra termonuclear total contra Rusia y China, por medio de la cual dar un golpe a la mesa de un juego económico ya perdido por el eje de la élite financiera de EEUU-Gran Bretaña y dando paso a un “reinicio financiero” favorable a los intereses sinarquistas de las mismas élites dominantes tradicionales del eje nor-trasatlántico.