Nuevamente se nos presenta un movimiento de distracción política en el que el gobierno nacional pretende aparecer como promotor de las energías renovables en Venezuela a través de un proyecto de ley francamente mediocre. Este proyecto de ley se parece mucho a la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico (LOSSE) del año 2010 y, de hecho, el contenido de esta ley de “energías alternativas” realmente referido a las energías renovables es casi exactamente el mismo que ya está incluido en la LOSSE, no se aporta nada nuevo.

Este libro recoge la experiencia de más de 4 años de estudio de los sistemas de generación basados en energías renovables que se han instalado en Venezuela para la electrificación de comunidades rurales aisladas, indígenas y fronterizas del país. La mayor parte de estos sistemas permanecen operativos parcial o totalmente, aunque algunos han sido desinstalados debido a fallas y falta de partes de reemplazo o carencias de mantenimiento. El propósito del libro es rescatar las experiencias con energías renovables en Venezuela para poder tener un soporte técnico, institucional, socioeconómico y ambiental para el desarrollo futuro de una mayor cantidad de iniciativas basadas en energías renovables aprendiendo de las lecciones del pasado reciente. Venezuela, es un país con un enorme potencial para el desarrollo de las energías renovables, principalmente en su norte costero de los extremos oriental (Sucre y Nueva Esparta) y Occidental (Zulia y Falcón).

Omar Prieto, gobernador del estado Zulia (Occidente de Venezuela), ha anunciado vía Twitter una nueva propuesta dentro de la entidad llamada “Ciudad Bitcoin”. Según lo que se detalla, el plan se presenta como un “sistema de comercio sano y moderno con criptomonedas” que se estará implementando en la Ciudad de Maracaibo (Capital del Estado Zulia y la segunda Ciudad más importante de Venezuela) y distintas entidades comerciales dentro del Estado Zulia.

El caso de Venezuela es muy poco divulgado en los medios de noticias a nivel internacional e incluso a nivel nacional es tratado siempre desde un punto de vista político muy sesgado de acuerdo a los intereses ideológicos del medio, sea de tendencia opositora o de tendencia favorable al gobierno de Nicolás Maduro. Es por eso que conviene mirar los datos objetivos y oficiales de la Organización Mundial de la Salud desde el inicio de la declarada pandemia de COVID-19, en Marzo del presente año, hasta la actualidad, a finales de Octubre de 2020, en Venezuela y analizarlos objetivamente.