Una nueva investigación muestra que la proteína de pico («Spike») del coronavirus, que está contenida en las vacunas contra el COVID-19, ingresa inesperadamente al torrente sanguíneo, lo que es una explicación plausible para los miles de efectos secundarios reportados, tanto en Europa como en Estados Unidos, desde coágulos sanguíneos y enfermedades cardíacas hasta el daño cerebral y problemas reproductivos dijo Byram Bridle quien es inmunólogo viral y profesor asociado de la Universidad de Guelph, Ontario. Esto lo dijo en una entrevista con Alex Pierson el jueves pasado, en la que advirtió a los oyentes que su mensaje era «aterrador». “Cometimos un gran error. No nos dimos cuenta hasta ahora». dijo Bridle.

Según este informe, hasta el 8 de mayo de 2021 se habían registrado 10.570 muertes y 405.259 evidencias de efectos secundarios luego de una inoculación de alguna de las cuatro vacunas experimentales de COVID-19 : COVID-19 mRNA VACCINE de MODERNA (CX-024414); VACUNA DE ARNm COVID-19 de PFIZER-BIONTECH; VACUNA COVID-19 de ASTRAZENECA (CHADOX1 NCOV-19); y la VACUNA COVID-19 Janssen de Johnson & Johnson (AD26.COV2.S).

l exasesor de seguridad nacional de Trump, Micheal Flynn, hizo una declaración improvisada durante el fin de semana de que un golpe militar similar al de Myanmar no solo podría ocurrir, sino que » debería ocurrir » en Estados Unidos. Hablando en una conferencia en Dallas titulada «For God & Country Patriot Roundup», calificado por Business Insider y MarketWatch como una «conferencia QAnon», porque una colcha con una «Q» fue subastada en el evento, se le preguntó a Flynn: «Quiero saber por qué lo que pasó en Myanmar no puede pasar aquí». A lo que Flynn, que pasó 33 años como oficial de inteligencia del Ejército, respondió: «No hay razón. Quiero decir, debería suceder».

La revisión de los principales países que han adoptado una vacunación masiva y apresurada muestra que en poblaciones reales, la vacunación generalizada se comporta más como un acelerador de la epidemia y de la mortalidad que como una prevención de la misma. En todos los países masivamente vacunados, la mortalidad registrada durante los dos meses posteriores a la vacunación es igual o superior a la de todo 2020. Los estudios transparentes son fundamentales para comprender el mecanismo de estos agravamientos transitorios de la epidemia tras la vacunación y para deducir posibles medidas preventivas, si se produce un nuevo brote. Sobre todo porque el futuro, después de esta hecatombe de vacunas, sigue siendo muy incierto. Los líderes que han violado las bases de la medicina y la democracia al imponer la vacunación expresa sin respetar los procedimientos habituales para la seguridad y efectividad de los medicamentos puestos en el mercado, todos se encuentran prometiendo a sus poblaciones un tratamiento temprano para futuras oleadas, demostrando así, como Boris Johnson, que ya no creen en la vacunación que han impuesto.

Los eminentes virólogos Angus Dalgleish y Birger Sørensen afirman haber encontrado en las muestras de COVID-19 «huellas de manipulación» que solo podrían haber surgido de la modificación de un virus en un laboratorio. Estos resultados están contenidos en un explosivo artículo de 22 páginas que será próximamente publicado en la prestigiosa revista cientifica británica «Quarterly Review of Biophysics Discovery». Los investigadores concluyen que «el SARS-Cov-2 no tiene un ancestro natural creíble» y que «está más allá de toda duda razonable que el virus se creó mediante manipulación de laboratorio».