La prensa estadounidense y europea, y sus resonadores en el mundo, junto con los funcionarios del gobierno de Biden están prestos siempre para tratar de desacreditar a cualquier personalidad prominente en el mundo o país que proponga mediar entre Rusia y Ucrania

Scott Ritter, un ex funcionario de inteligencia de la Armada que trabajó como inspector de armas de la ONU en Iraq, que tiene conocimiento sobre armas biológicas y excelentes fuentes en el ejército, echó por tierra el esfuerzo de Estados Unidos y Reino Unido por negar la revelación que hizo Rusia sobre los laboratorios de armas biológicas financiados y controlados por Estados Unidos en Ucrania.

Durante su informe de prensa del 9 de marzo, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, presentó en gran profundidad y detalle la inteligencia sobre la existencia de laboratorios de armas bioquímicas financiados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que han funcionado en Ucrania durante algunos años, para producir patógenos peligrosos en violación de la Convención sobre la Prohibición de Armas Biológicas y Tóxicas (CPABT)