Por nuestra condición de país tropical, la mayoría de las personas en Venezuela pasan por alto que nuestro territorio cumple con ciclos estacionales de temperatura que impactan directamente en el consumo eléctrico y esto, a su vez, en la tasa de fallas y consecuentes racionamientos. Desde el año 2012, he venido estudiando la estacionalidad de las fallas y puedo afirmar, sin lugar a duda, que la tasa de fallas y los racionamientos cumplen un calendario preciso de acuerdo con la estacionalidad y variabilidad climática de nuestro país. Esto es así desde el año 2012 debido a que es desde ese año que el margen de reserva en generación se ha hecho mínimo, o cero, y la demanda se ha igualado a la capacidad de generación durante las fechas de menor consumo (octubre a febrero).

El caso de Venezuela es muy poco divulgado en los medios de noticias a nivel internacional e incluso a nivel nacional es tratado siempre desde un punto de vista político muy sesgado de acuerdo a los intereses ideológicos del medio, sea de tendencia opositora o de tendencia favorable al gobierno de Nicolás Maduro. Es por eso que conviene mirar los datos objetivos y oficiales de la Organización Mundial de la Salud desde el inicio de la declarada pandemia de COVID-19, en Marzo del presente año, hasta la actualidad, a finales de Octubre de 2020, en Venezuela y analizarlos objetivamente.

Hay una conspiración clara y abierta contra Donald Trump en los Estados Unidos, sin embargo, los grandes medios de desinformación como CNN, no se hacen eco de esta trama político-militar para derrocar al presidente democráticamente electo de ese país. Es falso que haya habido una conspiración rusa y es cierto que hay una trama militar articulándose para derrocar a Trump en caso de que gane las elecciones.