Mientras, los más ricos del planeta más que duplicaron el dinero que abulta sus cuentas bancarias en un 260%, durante el año 2020 de pandemia de COVID-19, en el informe de la Red mundial contra las crisis alimentarias se revela que, en este mismo año 2020, al menos 155 millones de personas padecen una inseguridad alimentaria aguda en 55 países o territorios. Esto representa un aumento de alrededor de 20 millones de personas que padecen de hambre respecto del año anterior. La cantidad de multimillonarios en el mundo aumentó en unas pocas decenas de personas que mas que duplicaron la riqueza total de los supericos, mientras que la cantidad de gente que pasa hambre aumentó en 20 millones de personas ¿todavia hay quien piensa que el capitalismo es la mejora forma de organización economica que existe?

Contrario a lo que pretenden hacer ver los grandes medios de desinformación global, los datos concretos de la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) evidencian que las zonas del mundo donde el COVID-19 ha producido una mayor cantidad de muertes por habitantes son Europa, Estados Unidos y Brasil. Con excepción de este último país, las dos regiones más ricas y «desarrolladas» del planeta tierra (Europa y Estados Unidos) son las regiones donde las tasas de muertes por cada 100 mil habitantes son notablemente superiores a las del resto del mundo. La media ponderada de muertes por cada 100 mil habitantes, en Estados Unidos y Europa (el «occidente desarrollado») es de 143 personas muertas con COVID-19 por cada 100 mil habitantes, mientras que en las regiones más pobres de Asia y Africa, esta tasa es de 12 y 9 personas, respectivamente.

En definitiva, el abordaje de la “pandemia” de COVID-19 a través de confinamientos forzados y cierres masivos de las pequeñas y medianas empresas, con un enfoque “médico” basado únicamente en vacunas de ARN mensajero para la edición genética como única solución o panacea, sin considerar tratamientos terapéuticos convencionales que fácilmente mejorarían la condición de los enfermos, es una prueba de este tipo de edictos de fe de la nueva religión cientificista que sustenta la superestructura de poder de la aristocracia digital-financiera, y ya veremos por qué.