El cinismo del globalismo es muchísimo más agresivo y mas anti humanista que la misma guerra. Creo que si a partir de ahora no voy a poder pensar libremente, porque debo pensar que todo lo Ruso y Chino es perverso, si no voy a poder cuestionar los mandatos de las organizaciones supranacionales como la OMS, porque poner en cuestionamiento la sacrosanta efectividad de las vacunas es un sacrilegio que se ha de penar con la exclusión social y el destierro eterno, si no voy a poder visitar a un amigo ruso o chino, porque es connivencia con el enemigo, entonces estoy dispuesto a pelear y esa violencia que significará mi lucha no la he provocado yo, sino quien violentamente, pero cínicamente, me ha encajonado y me ha ido robando mi humanidad con una violencia hipócrita con la misma que luego se me acusa de violento a mí por responder en defensa de mis libertades humanas.

En palabras del Washington Post, la batalla entre Rusia y Ucrania es «la primera criptoguerra del mundo», ya que ambas partes están descubriendo las enormes e increibles ventajas de una moneda, como Bitcoin, que no tiene fronteras, limitaciones ni requiere de ningún tipo de permisos para transacciones que se ejecutan casi inmediatamente y con costes de transacción insignificantes.