La guerra en Ucrania como primera criptoguerra de la historia de la humanidad

En respuesta a una pregunta sobre el posible uso de criptomonedas por parte de Rusia para evadir las agresivas medidas coercitivas impuestas a su sistema financiero, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE) Christine Lagarde instó a tomar medidas aceleradas sobre una propuesta existente para elaborar un marco regulatorio sobre criptomonedas. Al respecto dijo: «Es de vital importancia que se apruebe lo más rápido posible para que tengamos un marco regulatorio dentro del cual criptomonedas realmente puedan ser capturadas por nuestros gobiernos». En particular, el Parlamento Europeo ha retrasado una votación sobre la Directiva de Mercados en Criptoactivos (MiCA) debido a los temores de que se «interprete erróneamente como una prohibición de facto de Bitcoin» debido a las cuestiones relacionadas con las demandas energéticas de esta industria.


Como algunos autores detallaron anteriormente para la publicación Decrypt, en Ucrania se está librando el conflicto militar europeo más grande desde la Segunda Guerra Mundial y Bitcoin podría dar forma al resultado. En palabras del Washington Post, la batalla entre Rusia y Ucrania es «la primera criptoguerra del mundo«, ya que ambas partes están descubriendo las enormes e increibles ventajas de una moneda, como Bitcoin, que no tiene fronteras, limitaciones ni requiere de ningún tipo de permisos para transacciones que se ejecutan casi inmediatamente y con costes de transacción insignificantes.

En Ucrania, ya muchas personas están recurriendo a Bitcoin ya que el pánico de la guerra está agotando la disponibilidad de efectivo en los cajeros automáticos del país. Se ha difundido un caso en que periodistas daneses supuestamente usaron Bitcoins para comprar un automóvil y huir del país. Hace veinte años, el oro podría haberse usado para hacer trueques en una zona de conflicto, sin embargo, hoy el Bitcoin brinda todas las caracteristicas del oro con la ventaja de ser «invisible».

Pero la naturaleza abierta de las criptomonedas es una calle de doble sentido: los expertos predicen que Rusia y sus líderes recurrirán a las criptomonedas como una forma de eludir las sanciones económicas que se acumulan sobre ellos. Bitcoin puede ayudar a los buenos, pero también puede ayudar a los malos. Como a muchos en criptografía les gusta decir, la tecnología es agnóstica, imparcial y objetiva. De alguna manera, nada de esto es nuevo. Los estados rebeldes como Irán y Corea del Norte han recurrido durante mucho tiempo a formas alternativas de financiación cuando están aislados del sistema bancario mundial. Y las comunidades de la diáspora siempre han encontrado una manera de apoyar a su lado en un conflicto en el extranjero. Piense en el IRA recaudando dinero en las tabernas de Boston, o en la recaudación de fondos de los tamiles de Sri Lanka en los templos de Toronto.

Lo que es nuevo y diferente es lo fácil que es financiar a cualquier causa casi instantáneamente con criptomonedas. El último ejemplo, aparte de Ucrania, son las protestas de los camioneros canadienses, que fueron sostenidas por donaciones de Bitcoin. Muchos en el mundo de las criptomonedas aplaudieron en Twitter estas actividades que demostraron como Bitcoin es un dinero libre que circula entre personas sin que los gobiernos puedan imponer su voluntad a nadie ni restringir el acceso de los ciudadanos a sus propias riquezas, como sucede con el dinero fiduciario de los bancos. El punto es que las criptomonedas se han vuelto fundamentales en la financiación de conflictos, pacificos o violentos, tal y como se ha hecho desde siempre con el finero fiduciario: dólar, euros, etc. en efectivo. La pelea entre Rusia y Ucrania puede ser «la primera criptoguerra del mundo», pero definitivamente no es la última. Las criptomonedas solían tener un puñado de partidarios en los partidos demócrata y republicano, en la izquierda y en la derecha, mientras que la mayoría de los políticos no lo sabían ni les importaba. Pero en el entorno hiperpolarizado de hoy, las criptomonedas se han convertido en otro tema ideologico, incluso si no entienden nada sobre Bitcoin. Así como Internet ahora es parte de la guerra (piense en los ciberataques contra Rusia y del colectivo de hackers anónimos), las criptomonedas también lo son, y están acá ahora para quedarse, tal y como llegaron para quedarse: internet, redes sociales y las transmisiones en streaming de las noticias.

@AleksTrOn