¿Hasta cuando esta farsa? ¿hasta donde resistiremos?

Hace casi tres meses, advertimos que el país con la más alta tasa de vacunación de sur-américa estaba siendo el país con mayor crecimiento de casos de COVID-19 en nuestra región, me refiero a Chile. En aquel momento los creyentes fieles en el sacrosanto pontificado de la OMS, nos respondieron que eso sucedía porque Chile es un pais de idiotas que salieron sin mascarillas después de vacunarse pero que vieramos el sagrado ejemplo de Israel, un super pais con una super raza que ya estaba (en aquel momento) a punto de terminar de vacunar a todos y acabar con el COVID gracias a las super seguras y eficaces vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca (las otras, hechas por rusos o chinos no cuentan, para este tipo de personas).

Hoy, vemos que en Israel está empezando a pasar exactamente lo mismo que ya esta desbordando la situación sanitaria en Chile. Los israelíes no son mejores, ni peores ciudadanos que los chilenos, ni que los brasileros, ni que los colombianos ni que los venezolanos de Venezuela. Ahora, solo queda muy claro que estas falsas vacunas presuntamente anti-covid, podrían llegar a ser la mayor farsa de la historia de la medicina comercial capitalista de los últimos tiempos. Aunque esta medicina comercial, usurera y comprada por el capital financiero global tiene una lista de fraudes y estafas a la humanidad más larga que una genealogía bíblica del antiguo testamento.

Hoy en día, culpar a la gente, a nosotros, a los pobres, de todo lo malo que sucede en el mundo, está muy de moda. En esta fase terminal de esta etapa de desarrollo de la humanidad, parece que la clase más pobre y menos influyente del mundo es la culpable de todos los males mientras que quienes toman la decisiones y tienen el control sobre el capital y el poder político y financiero son víctimas de nosotros, pobres ellos. Los ciudadanos comunes somos culpables de todo: del cambio climático, de la extinción de las especies, del derretimiento de los casquetes polares, de la extinción de los pingüinos… tenemos un pecado original peor que el que nos endilgaba la Iglesia Católica Romana porque Adán y Eva decidieron comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Y con esa culpa, naciamos marcados como seres perversos y dignos del infierno.

Toda la elite financiera que controla tanto a la izquierda como a la derecha, se ha encargado de satanizar esa teologia catolica romana, pero la teología que imponen hoy al mundo es mucho, pero mucho, peor. Hoy somos culpables de todo pero ya no hay redención. La iglesia católica romana, al menos nos ofrecía una salida indolora e inocua, nos bautizabamos de bebés y listo. Sin embargo, ahora con el pontificado del capitalismo financiero, no hay ni Dios más que ellos ni perdón para ninguno de nosotros, la redención es morirnos de mengua encerrados en casa, sin consumir carne ni pollo porque no es ecologico, comiendo sólo semillas para pajaritos, callados, sin movernos ni en carros ni en aviones ni en trenes, porque TODO contamina, quietos, inmoviles, mímicos.

Argo Nerd در توییتر "»Viele von uns fragen sich, wann sich die Dinge wieder  normalisieren werden. Die kurze Antwort lautet: niemals. Nichts wird jemals  so sein wie zuvor.« [aus 'Covid-19: The Great
Este es Klaus Schwab, jefe del Foro Económico Mundial de Davos ¿por que ese traje? Porque es Masón, como la mayoria de los ex jefes del Foro Económico Mundial de Davos. No pasa nada, no lo critico (faltaria más!) Ellos pueden creer en sus dioses Baal, Luzbell, y todo eso, los que no podemos creer en nada somos los plebeyos. Si un pobre pagano del nuevo regimen global ,como yo, cree en Cristo es un ignorante, si un santo apostol del nuevo dios, como Klaus Schwab, cree en BAAL eso es cultura y prestigio. Asi va el mundo.

Por ejemplo, el COVID. Si esta enfermedad termina por diluirse, como sucede y ha sucedido con todas las pandemias de la historia, al menos con aquellas provocadas por virus naturales, no sabemos como sea en este caso, será seguramente por la salvación de las grandes corporaciones farmaceuticas que tuvieron la hidalguía de vacunarnos a todos. Si, por el contrario, esta pandemia sigue, no será jamás porque las vacunas fueron una estafa, no, es blasfemia decír algo así. Si morimos de COVID será culpa de nosotros que somos idiotas que no acátamos la orden de encarcelamiento que nos están imponiendo y que irá progresivamente a peor. Somos culpables si vivimos y somos culpables si morimos, somos culpables solo por existir. Si seguimos vivos, el pontificado del Foro Económico Mundial de Davos junto a la niña profeta Gretha Thumberg, nos recordarán que nuestra mera presencia está destruyendo al mundo, sin posibilidad de redemirnos de ese pecado (repito, el anterior pontificado, el de la Iglesia Católica Romana, al menos, nos daba una salida). Si morimos, el pontificado de la Organización Mundial de la Salud junto al cártel de los apostoles de las vacunas reunidos en la alianza para las vacunas (GAVI), emitirán sendas epistolas donde estableceran como verdad absoluta e infalible que ha sido por culpa nuestra, porque no usamos las mascarillas las 24 horas del dia, por que no dejamos de hablar completamente, por que no nos quedamos sentados en la casa todo el dia, con mascarilla puesta y sin siquiera hablar con nuestro familiares, es decir, es culpa nuestra si morimos, nunca del instrumento del nuevo Dios de este mundo, el Capital, y sus infalibles vacunas ¡¡¡ Perdón por blasfemar contra las sacrosantas vacunas!!! ¡¡¡«Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa»!!!

Somos culpables de todo, si los bancos quiebran por estar jugando en la bolsa con nuestros ahorros, no es porque sean unos psicópatas avariciosos y embaucadores, no, decir eso es blasfemar. Es porque nosotros, los paganos pobres o pobres paganos, fuimos malos y no devolvimos nuestras hipotecas a tiempo. Los bancos, evidentemente bendecidos por el nuevo Dios del siglo XXI y su mano chorreante de petrodolares con chispitas de cocaina, solo estaban buscando salvarse de nuestra perversión como masa de irredentos indignos de las mieles del poder y el usufructo del trabajo ajeno ¿Hasta cuando nos tragamos tantas mentiras?

La niña profeta, Gretha, bajo el manto sagrado del Foro Económico Mundial, ya nos lo ha dicho claramente: somos un cancer. Los humanos, somos un cancer, no la banca, ni las corporaciones farmaceuticas embaucadoras, ni las petroleras, ni las trasnacionales energéticas y sus ONG´s violadoras de niñas africanas, e indigenas del amazonas, ellos no. El cáncer, somos los pobres. Basta ya, tenemos que reaccionar ante tanto abuso. El mayor cáncer de la humanidad, aunque tiene varios otros menos graves, son los carteles financieros que controlan casi todas las variantes del capital.

Pero ¿la humanidad es el cancer? no, no lo es, ni ningún mal, la humanidad es una maravillosa creación de la naturaleza o de Dios, o de ambos. Pero no de este dios nuevo impuesto por el Foro Ecónomico Mundial, la OMS, Greenpeace y todos estos apostoles del capital, con sus profetizas, profetizos, profetillos y profetontos, no, de ese dios espantapájaros del capitalismo no queremos nada. Al menos el Dios de antes era bueno y nos quería, no como este dios nuevo que todos los dias nos dice que merecemos morir. Y si es usted ateo, entonces le pregunto: ¿De donde sale que somos algo aparte de la naturaleza? ¿somos ajenos a la naturaleza? Nosotros somos naturaleza pura, el daño que nos hacen las corporaciones y los tóxicos fabricados por las grandes farmaceuticas se lo hacen a la naturaleza, a los seres humanos, que somos naturaleza. No somos enemigos de la naturaleza, somos su más elegante, fascinante y hermosa creación.

El discurso de Greta Thunberg en la ONU: 'Habeís robado mis sueños' |  Business Insider España
La niña profeta, Gretha, bajo el manto sagrado del Foro Económico Mundial, ya nos lo ha dicho claramente: somos un cancer. Los humanos, somos un cancer, no la banca, ni las corporaciones farmaceuticas embaucadoras, ni las petroleras, ni las trasnacionales energéticas y sus ONG´s violadoras de niñas africanas, ellos no. El cáncer, somos los pobres.

El cáncer no es la humanidad, es la excepción de la humanidad que carcome al resto, que vive de la usura, de la explotación de los demás, del fraude financiero, de la expoliación de los recursos de todos. Nosotros, las personas comunes y corrientes no tenemos porque cargar con las culpas ajenas. Bastante tiene el 80% de la población mundial, en condición de pobreza, para cargar también con las culpas y pecados de los más ricos. Las élites han explotado a las masas desde el fin de las comunidades matriarcales primitivas, pasando por la esclavitud, el feudalismo, el capitalismo y ahora por esta nueva teocracia del capital teo-financiero, ahora les estorbamos. Las elites luego de usar a la humanidad para encumbrarse sienten que ya no necesitan a la humanidad para seguir sólos en el camino. Somos la piedra en el camino del control total del mundo por parte del capital hecho dios impostor. O nos morimos por el virus, o por las vacunas, o por el hambre que causa el cierre de la economia global, o por la falta de sol, o por la depresión debido a la falta de interacción social, o por todas esas cosas juntas, no importa, pero nos quieren fuera de este mundo y rápido. Si seguimos vivos tambien somos culpables, si morimos es por nuestra culpa: ¡BASTA YA! ¡RESISTENCIA!