Explosión de nuevos contagios de COVID-19 en Israel: La mitad son personas vacunadas

Están surgiendo pruebas que sugieren que la variante Delta del COVID representa una amenaza para los pacientes que ya han sido completamente vacunados tanto o mas que para los pacientes no vacunados. Como recordatorio, el término “variante Delta” deriva del nuevo esquema de nomenclatura de la OMS que tiene a las variantes más generalizadas con nombres de letras griegas.

Las presuntas variantes de COVID-19 ahora no serán denominadas por su presunto país de origen sino que seran nombradas por medio del alfabeto griego, tal y como se muestra en la figura

En este momento, la variante Delta está causando más problemas en todo el mundo. Esto llevó al primer ministro británico, Boris Johnson, a retrasar el fin de las restricciones del COVID-19 del Reino Unido, que se han revertido con una lentitud agonizante, como se han quejado muchos británicos. Ahora también está provocando una ola de confinamientos forzados y restricciones de viaje en todo el mundo, ya que los países con tasas de vacunación más bajas han llegado a verlo como una grave amenaza.

Los casos de COVID-19 en Israel, con un 100% de la población adulta vacunada con Pfizer y Moderna, se han incrementado desde 10 casos diarios a 200 nuevos casos diarios en los ultimos 14 días, debido presuntamente a la nueva "variante Delta".
Los casos de COVID-19 en Israel, con un 100% de la población adulta vacunada con Pfizer y Moderna, se han incrementado desde 10 casos diarios a 200 nuevos casos diarios en los ultimos 14 días, debido presuntamente a la nueva “variante Delta”.

Un brote de la variante Delta en Israel se ha extendido a muchas personas vacunadas, y aproximadamente la mitad de los adultos infectados ya habian sido completamente inoculados con la vacuna experimental de la trasnacional farmacologica Pfizer. Mientras tanto, a pesar de los esfuerzos de Israel para intentar suprimir la variante, se han detectado más casos de Delta en todo el país, lo que obliga a las autoridades de salud pública de Israel a considerar retornar a las medidas más drásticas de algunos meses atrás.

Junto con el producto experimental de vacunación de la farmaceutica Moderna, en la propaganda emitida como noticias en los grandes medios de comunicación del mundo se decía, como si fuera un hecho cientifico, que las dos vacunas basadas en ARNm eran más del 90% efectivas contra la prevención de COVID-19. Los datos de Israel evidencian que esta cifra no es, ni de cerca, así. Los nuevos datos aunados al surgimiento de cada vez más evidencia de propagación entre los vacunados, serán un argumento elegante para que Pfizer y Moderna satisfagan sus objetivos financieros de poder comercializar vacunas de “refuerzo” a medida que avanzan las variantes, con la excusa de proteger a los vulnerables contra el COVID a largo plazo.

Ran Balicer, jefe del comité asesor del gobierno de COVID-19 de Israel, dijo que alrededor del 90% de las nuevas infecciones en el país probablemente fueron causadas por la variante Delta. “La entrada de la variante Delta ha cambiado la dinámica de la transmisión”, dijo Balicer. Los niños menores de 16 años, muchos de los cuales aún no han sido vacunados, representaron aproximadamente la mitad de los casos nuevos por variante delta. Israel ha visto los casos de variante Delta más altos por primera vez en meses, ya que el recuento diario promedio de casos nuevos ha aumentado a 200 desde alrededor de 10 por día durante la mayor parte de junio (un incremento de 20 veces. No parece mucho, pero los funcionarios de salud pública temen que pueda ser el comienzo de otra ola de infecciones, lo que socavará los esfuerzos del primer ministro Bennett y del exprimer ministro Netanyahu para aplastar completamente al COVID.

Junto con el producto experimental de vacunación de la farmaceutica Moderna, en la propaganda emitida como noticias en los grandes medios de comunicación del mundo se decía, como si fuera un hecho cientifico, que las dos vacunas basadas en ARNm eran más del 90% efectivas contra la prevención de COVID-19. Los datos de Israel evidencian que esta cifra no es, ni de cerca, así.