Internacionales

Evitemos una 3era Guerra Mundial: Una cumbre de las potencias globales es necesaria – UNETE Y PARTICIPA –

Muchas personas en todo el mundo, que no son conscientes de que existe potencialmente una solución a la crisis múltiple de nuestro mundo contemporáneo, reaccionan con cada vez mayor desesperación, radicalización de cualquier tipo, o se retiran a la vida privada. La desconfianza en los gobiernos y en las instituciones principales en la mayor parte del mundo no había sido tanta como lo es hoy. Nos enfrentamos a una escalada simultánea de una pandemia fuera de control, un derrumbe económico desatado (aunque no causado) por la pandemia, un colapso inminente del sistema financiero transatlántico, y un peligro creciente no solo de una nueva Guerra Fría, sino el peligro de que pudiera ocurrir realmente lo impensable, que podría estallar una tercera guerra mundial, esta vez una guerra termonuclear. Lo que enfrentamos es una desintegración sistémica, el final de una época.

Para muchas fuerzas políticas en todo el mundo, es cada vez más patente que cuando Richard Nixon acabó con el sistema de Bretton Woods, al sustituir el sistema de tipos de cambio fijos por un sistema internacional de tipos de cambio flotante, y se lanzó de lleno por la vía del monetarismo, eso ocasionó el peligro de un nuevo fascismo, depresión, pandemias y guerra. Es también patente que para que el mundo salga de estos peligros presentes, tenemos que implementar ahora una reorganización urgente del sistema financiero y económico mundial, en la tradición de la economía física de Leibniz y Hamilton, que LaRouche propugnó por décadas.

Desde hace tiempo se propone un acuerdo entre las cuatro potencias, Estados Unidos, China, Rusia e India, como el mejor punto de partida para hacer realidad ese nuevo paradigma. Hoy en día, el único marco realista visible para avanzar en esa dirección, en el corto plazo, es la conferencia de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que propuso en enero de este año el Presidente Vladimir Putin. Las cinco potencias nucleares tienen la responsabilidad especial de llegar a un acuerdo en base a los principios que pueden garantizar la supervivencia de la especie humana a largo plazo. Esto es especialmente urgente a la luz del hecho de que con la cancelación de tantos tratados internacionales sobre control de armamento y de otros tratados vinculantes anteriores, el mundo se acerca peligrosamente a hundirse en una era de anarquía.

Pero estas cinco naciones tienen que recibir el respaldo de un coro de naciones, individuos e instituciones de todo el mundo, para demandar que retiremos al mundo del borde de este abismo. Ese coro debe alentar a que esa cumbre adopte lo siguiente:

  • Un mecanismo para resolver todos los problemas internacionales mediante el diálogo y la diplomacia.
  • Un Nuevo Sistema de Bretton Woods, como se lo proponía Franklin D. Roosevelt con el objetivo explícito de superar la pobreza y el subdesarrollo de los llamados países en vías de desarrollo, comenzando con un sistema de atención médica moderno en cada país.
  • Un acuerdo para hacer del programa “La Nueva Ruta de la Seda se vuelve el Puente Terrestre Mundial”, la base para construir el desarrollo infraestructural e industrial de todos los países del planeta, según los mejores estándares modernos.
  • Una nueva arquitectura de seguridad basada en el interés económico común de la comunidad mundial, lo cual incluye el interés de seguridad de cada una de las naciones del mundo. Tiene que ponerse fin a las revoluciones de color y las desestabilizaciones que ha orquestado el imperio británico y sus intereses financieros en bancarrota contra los gobiernos que no les gustan, entre otras las desestabilizaciones a Donald Trump. Xi Jinping y a Vladimir Putin.
  • Cooperación internacional en torno a un programa de urgencia para desarrollar la tecnología de fusión termonuclear, y cooperación internacional para la exploración espacial, a fin de construir una villa en la Luna y una ciudad en Marte; así como la cooperación en las ciencias de la vida.
  • Un acuerdo para iniciar un verdadero diálogo de culturas, en el cual cada cultura y civilización se comprometa a aprender las mejores tradiciones y contribuciones universales de las otras, como fundamento para la paz y el entendimiento y para un nuevo renacimiento mundial.

Hay un precedente para esto. Luego de 150 años de guerras religiosas en Europa, que culminaron con la Guerra de los Treinta Años, todas las partes que habían estado en guerra acordaron el Tratado de Westfalia. Se dieron cuenta de que si continuara la guerra, no quedaría nadie vivo para disfrutar de la victoria. Ese Tratado estableció los fundamentos modernos para el derecho internacional entre los pueblos. Es hora ya de basar el derecho internacional en la legitimidad real del universo físico. Ese es el único lenguaje que tiene la fuerza para eliminar cualquier lugar para un malentendido y cualquier conflicto de intereses aparente en un nivel inferior.

Esta próxima conferencia del Instituto Schiller será un esfuerzo para contribuir con ideas para este objetivo. UNETE A LA INICIATIVA DE PROMOVER UNA CUMBRE GLOBAL PARA EVITAR UNA GUERRA GLOBAL AQUI!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s