Rechazar el guerrerismo de Guaidó no implica apoyar a Nicolás Maduro!

Es muy triste ver como el simple hecho de rechazar la estretegia de guerra de Juan Guaidó tiende inevitablemente a entenderse como un apoyo a Nicolás Maduro ¿Acaso no he denunciado en esta página todas las asquerosidades y corrupciones del gobierno de Nicolás Maduro? ¿Acaso no tenemos más de 11 años denunciando por todos los medios alternativos posibles las desviaciones del gobierno chavista? En Venezuela estámos siendo victimas de una estrategía a dos bandas que es muy dificil de desentrañar por los más polarizados.

La estrategia a dos bandas

En el mundo de hoy, la lucha no es entre izquierda y derecha, ni entre socialistas y capitalistas, debemos empezar por entender eso. La lucha es entre democracia global y globalización hegemónica. En esos dos bandos reales, hay socialistas y capitalistas en ambos lados de esa dura lucha mundial. Paises como Irán, Rusia, Siria, Turquía, una fracción de PCCh (China) y una fracción de países europeos (o en vías de salirse de la Unión Europea) están claramente en el grupo de quienes prefieren un mundo multipolar o de una democracia global. Dentro de los Estados Unidos hay tambien esa división y no tiene que ver con demócratas o republicanos. Hay democratas en uno y otro grupo y republicanos en uno y otro grupo. Por favor, prestémos atención a esto. Originalmente, el señor Donald Trump era un anti-globalización hegemonizante, prefería un mundo multipolar, no por bolivariano o por ser progresista, sino porque los intereses económicos de importante sector de los Estados Unidos pierde demasiado con la globalización hegemonizante. En muchos casos, la élite mundial ha sacrificado al bienestar del pueblode EE.UU en favor de su hegemonía global. Han usado a jovenes norteamericanos como carne de cañon en guerras que no sirven para nada al interés de EEUU sino al interés de las élites globales. Ese sector, gran parte de él, votó a Donald Trump. No porque fueran fascistas ni tampoco por ser progresistas sino porque el pueblo de EE.UU ha sido, en gran parte, victima de las élites globales. Esto lo tienen muy claro Ron Paúl (capitalista liberal), Bernie Sanders (Socialdemocrata de centro) y Lyndon Larouche (“laborista”). Estos tres son intelectuales norteamericanos con tenedencias ideológicas muy distintas, pero todos, tienen claro que el enemigo es la élite global, no una ideologia en particular. En Venezuela, nos falta muchísimo para entender eso, y por esa razón hemos caído en esta trampa donde nos ponen a escoger entre dos caras de una misma moneda: 1) Hacer de Venezuela un apendice de la estrategia extractivista más salvaje de la élite mundial en América Latina, como una especie de nueva capitania general de Venezuela a la orden del “Virreinato de Nueva Granada”. Una especie de cuartel cuya población tiene como único fin extraer los recursos nacionales y desaparecer y 2) Hacer de Venezuela un apendice de la estrategia extractivista más salvaje de la élite mundial en América Latina, con un gobierno absolutamente incompetente que aunque no esté directamente tutelado por EE.UU sirve a los intereses de la élite mundial, a través de triangulaciones en los mercados mundiales (así estámos ahora con el gobierno de Nicolás Maduro).

¿Antes de Hugo Chávez era así? No, en absoluto. Antes de Hugo Chávez, en los gobiernos socialdemocratas, Venezuela nunca tuvo una base militar en su territorio, se creó la OPEP con el impulso del “adeco” Juan Pablo Pérez Alfonzo, un socialdemócrata muy claro en este asunto, como pocos en Venezuela. Me refiero a que estaba muy claro en la falsa dicotomía entre izquierda y derecha, como polos de un eje transversal único de la política mundial. Eso es una ilusión, la verdadera pugna no es esa. La verdadera pugna es dictadura mundial versus democracia global. La ortodoxia marxista no aplica al 100% en el mundo de hoy, no porque Marx estuviera equivocado, sino porque vivió hace más de 150 años y este mundo ha venido cambiando exponencialmente desde la revolución industrial! Hoy Marx, vería con claridad que el enemigo es la élite mundial globalizante que, por cierto, se vale muchisimo de las izquierdas mundiales para casos como, por ejemplo, agitar el malestar por la inmigración en Europa (si, eso es estrategia de la élite mundial!), para eso utilizan a los imbéciles de izquierda, para fomentar un caos de inmigración que provoque una respuesta violenta desde dentro de Europa, a través de partidos de ultra-derecha que permita militarizar el asunto, en un mediano plazo. Pero no sólo en eso, utilizan a la izquierda para fomentar el control de población, promoviendo el aborto como algo absolutamente legitimo (no entraré en eso, pero en este caso hay matices que la izquierda pasa por alto, la izquierda imbécil). Han utilizado a la izquierda para destruir a las religiones ancestrales (“la religión es el opio de los pueblos”, si, pero si no la suplantas por una espiritualidad superior entonces terminas endiosando al mercado, que es lo que ha pasado, gracias a la izquierda imbécil!). Así podría dar acá una lista inmensa de usos que ha dado la élite a la izquierda idiota de nuestros tiempos. Por ejemplo, en la disolución de la familia como núcleo natural del ser humano, como resistencia dura al control hegemónico de una élite mundial. En eso la izquierd ha trabajado a fondo, destruyendo los vinculos de confianza y amor entre hombre y mujer (feminismo extremo, etc). Sería muy largo ponerme con esto ahora. Pero quiero evidenciar que la élite usa a izquierda y derecha para sus propósitos, ese no es el camino de lucha en el siglo XXI. Nuestra tarea es resistir a la élite mundial que promueve una hegemonización del poder mundial, una homogenización de los pueblos!

Volviendo a Venezuela, antes de Chávez ya existía un plan para desmantelar a Venezuela y expulsar del poder a los socialdemócratas y sociacristianos que eran incomodos a la élite mundial. Para ello utilizaron a Carlos Andrés Pérez como caballo de troya en Acción Democrática, destruyó a ese partido y lo desmembro y divorció de su original tendencia socialdemocrática y de tendencia multipolar. Venezuela en los gobiernos de AD, siempre estuvo a favor de la independencia de América Latina ¿acaso no defendió AD a Argentina en el conflicto de las Malvinas? ¿Acaso no jugo un imporante papel AD en que EEUU devolviera el canal de Panamá al gobierno de Panamá? Un poco de conocimiento de historia nos vendría muy bien a todos. Ya algunos estarán pensando “este es adeco”, pues no, no soy adeco! basta de esa tendencia polarizante, liberarnos de eso sería un gran paso para Venezuela! Con Chávez las elites quisieron destronar a los socialdemocratas y socialcristianos de Venezuela, que habian puesto altos impuestos a la extracción petrolera, que habian fundado a la OPEP, que habían convertido a Venezuela en “modelo de democracia” en latinoamerica y un país donde NO GOBERNABAN DIRECTAMENTE LAS ÉLITES ECONOMICOS ¿Acaso se nos olvida el odio que destilaba Marcel Granier contra Acción Democratica y COPEI? ¿Acaso se nos olvida la campaña asquerosa que dirigió Venevisión contra los gobiernos de AD y COPEI a través por ejemplo, de los “peñonazos de peña”? ¿Acaso se nos olvida que Venevisión apoyo claramente a Hugo Chávez? En este punto de la lectura, probablemente ya no queda nadie leyendo. Los Chavistas, ven aberrante todo lo dicho sobre AD y COPEI y los opositores sencillamente no entienden nada y al no ver consignas y vulgaridades contra el gobierno se aburrieron y dejaron de leer. Para eso grupo o insultas y gritas vulgaridades contra el gobierno o eres “comunista”. Triste realidad la de nuestro país.

Chávez se enemistó con la élite mundia luego del Abril de 2002. Su personalidad emocional le llevó a decir cosas incomodas para élite, creyendo él, que serían toleradas y no lo fueron. La élite mundial trabaja con sus peones como una mafia en la que estas a ciegas siempre y sigues en la “dolce vitta” o sales muerto (caso de Hugo Chávez). Chávez pretendió seguir un camino autónomo (si, eso es doctrina bolivariana, Simón Bolívar otro que acabó muerto por pretender seguir un camino autonomo, no socialista ni de izquierdas, sino autónomo, son cosas diferentes!) Algo como lo que pretendía el Señor Trump al inicio de su mandato, pretendía ser autónomo, algo inaceptable para las élites mundiales. Al parecer, vista la insistencia en acabar con el gobierno de Nicolás Maduro, el señor Trump ha abandonado la idea de ser autónomo y se ha plegado a la élite, quizas porque se ha dado cuenta que nadie que se enfrenta a la élite sobrevive sino se pliega abiertamente a amigos poderosos (Rusia, por ejemplo). Rusia, tiene su propia élite, al estilo de Donald Trump, pero rusos. Son oligarcas que no tienen interés en un mundo hegemónico, sino en un mundo multipolar donde comerciar con diferentes polos sin tener que sujetarse a un gobierno único mundial que NUNCA sería favorable a Rusia (mucha tela que cortar en este tema, hasta ahí lo dejo). Y China, es otra historia, un potente Partido Comunista controla TODA China y, para mi, tiene estrategias inescrutables, por ahora.

Volviendo a Venezuela en Febrero de 2019

Al punto extremo de hoy, nos ha llevado la élite mundial. Para cualquier venezolano sensato, está claro que si la oposición hubiese participado unida en las elecciones de Mayo de 2018, hubiese ganado ampliamente. Incluso, se sabe que en las conversaciones de República Dominicana, ya se habia acordado la participación en esas elecciones hasta que Julio Borges recibió una “misteriosa llamada”, luego de la cual decidieron de buenas a primeras, abandonar la mesa de negociación y no participar en las elecciones ¿Por qué? Simple, porque participar en unas elecciones hechas en Venezuela, sin participación de nadie más que Venezolanos, aunque con observación internacional, significaría que habrían alcanzado el poder sin deberle nada a nadie. Nuevamente la élite mundial tendría una Venezuela como la de 1973, que apoyo a la OPEP en la subida de precios del petróleo, que era autonoma en politica internacional y latinoamericana. La elite pensó ¿tanto bregar con Hugo Chávez, golpes, contra golpes, para terminar volviendo al estado previo a Chávez? NO, era inaceptable. Se debía avanzar rapidamente a tener un control total sobre Venezuela y eso solo era posible si el gobierno de nuestro país era total y absolutamente tutelado por ellos, nada de elecciones libres donde pudiera quedar cualquier personaje de oposición, sin deberle nada a nadie en el extranjero, eso no es aceptable para la élite. La élite quiere curarse en salud, si salen de Nicolás Maduro será para tener el control total, nunca para ceder el poder a una oposición que de un día a otro pudiera recurrir a una politica autonoma, por que, al fin y al cabo, no le hubiesen debido nada a nadie. Eso no era aceptable para el poder mundial hegemonizante. Por otro lado, a los Rusos, eso les da igual. La politica exterior de Rusia no requiere o no se basa en una hegemonía global sino en negocios multipolares, muchos clientes y libertad de negociar con unos y otros, con libertad de competir. La élite mundial no quiere eso, quiere el monopolio mundial. Esa es la pelea, lo demás son boberias.

A este punto nos llevó la élite, la misma que promovió a Hugo Chávez y luego pretendió sacarlo del poder cuando Chávez asumión una linea autónoma. Ahora quieren todo, el 100%, todo! No se arriegarán a unas elecciones (no por que gane Maduro) donde pueda ganar libremente y, sin deber nada, cualquier persona del gobierno o de la oposición. Ellos quieren el control total que garantiza un gobierno de trapo, como el gobierno que promueven con Juan Guaidó. Un gobierno absolutament hipotecado al gobierno mundial. Un gobierno que no sería más un ejercito de ocupación de Venezuela, nada más. Esto lo tienen muy claro los viejos adecos y copeyanos a los que hoy nadie les hace caso. Ser viejo no es sinónimo de tener ideas viejas, y ser joven no es sinónimo de tener ideas progresistas, muy atentos a eso!

¿Y entonces que hacémos?

El gobierno de Maduro no responde a la élite mundial, aunque si que responde a los intereses de otros países contrarios a ella como Rusia, Irán o China (de esto, repito, no estoy tan seguro pero funciona sin mayores riesgos como hipótesis de trabajo, para el momento actual) No es igual una alianza con Rusia que con EEUU (elite mundial, de la cual Trump quiso infructuosamente zafarse) Quien piense que es igual, le invito a leer nuevamente, desde el principio este artículo, si es que queda alguien leyendo hasta este punto (de verdad, lo dudo, ya las subjetividades personales, seguramente, han hecho a la casi totalidad o totalidad de lectores abandonar esta tediosa y poco adjetivada lectura). A Venezuela, como estado-nación, sólo le salva superar esta amenaza de guerra promovida por los titiriteros de Juan Guaidó, para desmenuzar el país y tener control absoluto sobre nuestro territorio por medio de las armas. No quiere decir que el gobierno de Nicolás Maduro sea una salida de mediano o largo plazo, para nada lo es. Pero no lo es, por lo extremadamente corrupto que es y por lo increiblemente incapaz que ha demostrado ser, lo increiblemente frio e inepto, incompetente, grueso, vulgar y burdo que ha sido. Por eso se debe cambiar. Solo hay dos opciones, ninguna de las dos es “buena”, hoy para ningún país “subdesarrollado” del mundo hay una salida “buena”. Pero si una salida de compromiso para ganar tiempo en el mediano plazo. Plegarnos a una alianza con Rusia para salir de este apuro, nos permitiría salir del gobierno de Maduro (estoy seguro que los Rusos y Chinos lo desean más que nadie) pero sin entregar absolutamente la soberania nacional, porque no es el interes geopolitico de Rusia y China, el que eso sea así, a ellos solo les importa la sociedad económica y fortalecer su posición geopolitica mundial, nada más. A la élite que está detrás de Guaidó, si que le interesa muchisimo más que eso, quieren el control total. La hegemonía mundial, dentro de la cual Venezuela es muy importante, porque proveería de recursos “virtualmente inagotables” a ese bloque para terminar de derrotar a la resistencia contra la globalización hegemonizante, para humillar a Rusia, Irán, Chiná (?), Turquía, Cuba, África entera, etc… Salvar a Venezuela de una invasión, no es apoyar a Maduro, es ganar tiempo para recuperar una Venezuela con soberanía nacional, algo que si que es posible, muy posible. De Maduro saldrémos, seguro, seguro, en un mediano plazo. Su gobierno no conviene a nadie, Venezuela necesita bien para unos (gobierno títere) o bien para otros (gobierno eficiente) un cambio definitivo de gobierno, pero no puede ser para quedar como protectorado colombo-estadounidense, eso jamás!



Anuncios